lunes, 10 de noviembre de 2014

Porque escribo

             
                                            Porque escribo


 Escribo nada más porque escribo. Sin ninguna otra razón que hacer. Mis problemas y deseos, no valen tanto como hacerlo, tener algo donde estar parado. Aunque sean aguas pantanosas.


   Creo porque creo. Tengo fé sin ser religioso, y eso es lo que me mueve todos los días. No sé de qué va la vida; si soy muy vago o de espíritu libre, si caí en una época demasiado conflictiva para mi filosofía, pero intento arreglarme con palabras.

   Las palabras escupen y besan, desvirgan y acarician; a veces me dedican un verso platónico y otras me destripan. Pero por suerte todo me hace bien. Me hace falta, un poco de tortura y sangre para andar.

   Acá estoy escrito, porque fluyó tinta sin preguntar, si era correcto si gustaba, si hacía falta que alguien supiera; si me hacía falta estar. No importa nunca nada. Sólo basta empezar.

2 comentarios: